jueves, 30 de mayo de 2013

capitulo 5: ¿un sueño?

bueno tributos aquí me tienen de nuevo, con un capitulo que tal ves los deje algo extrañados pero más adelante las dudas serán resolvidas
*****

Abro la puerta y le doy una de mis mejores sonrisas a Effie, ella me lleva al comedor donde están un Haymitch muy borracho y Daniel, que está mirando por la ventada con expresión fría, yo me acerco a mi mentor y le dedico una sonrisita.
-escucha no voy andar con rodeos, más te vale dejar tu licor de lado y ayudarnos porque no voy a estar al cuidado de un borracho, así que o dejas de beber o yo misma me encargo, no me importa que hayas ganado el vasallaje de los veinticinco burlándote del capitolio, lo único que me importa es que sirvas de algo ¿entendido?
-¿y qué pasa si no preciosa?
-que voy a tomar este cuchillo-susurro cogiendo uno de la mesa- y cuando estés durmiendo y voy a enterrártelo “accidentalmente” en el cuello.
Mi mentor abre mucho los ojos pero mantiene su toque de arrogancia.
-demuéstrame que eres capaz de manejar esa cosa.
-yo no soy como tú que permito que me desarmen luego de matar a dos personas, si quieres podemos arreglar una pequeña pelea ahora mismo-esas palabras logran llamar la atención de Daniel que me mira como diciéndome que no haga una locura.
-pues entrégame un cuchillo-dice mi mentor.
-eso quería oír.
Le entrego el cuchillo y yo me quedo desarmada esperando, le sonrío y le digo que ya puede empezar, intenta clavarme el cuchillo en el hombro y lo esquivo fácilmente, dejo que intente darme un par de veces más con el cuchillo y le pego una patada en la espinilla, lo derribo, le quito el cuchillo y lo sostengo a unos milímetros de su cuello.
-¿nos ayudaras?
-vale, estaré lo bastante sobrio para ayudarlos.
-bien dicho, ahora si me disculpas voy cenar junto a Effie y Daniel, acompáñanos si quieres
Haymitch se va de la habitación farfullando que no tiene hambre y yo me siento junto a Daniel y enfrenta de Effie.
-bien hecho-me susurra mi amigo-, pero intenta no hacer muchas locuras en la arena.
-lo tendré en cuenta.
-Daniel me ha hablado de que te encanta el estofado de vacuno, espero que el que prepararon te guste-dice Effie, interrumpiendo nuestra pequeña conversación.
-gracias-le susurro a ambos justo cuando traen los platos, tomo con delicadeza el cubierto tratando de cuidar mis modales para agradarle a Effie, al parecer Daniel piensa lo mismo porque me imita y se comporta como todo un caballero.
- así que son amigos ¿desde cuándo?
-desde lo cinco, este tonto se perdió camino a su casa y lo ayudé a volver, no tengo la menor idea de donde estaba que no sabía el camino de regreso.
-si es verdad, pero después de eso pasé más en su casa que en la mía.
-sí, ahí conociste a Mía-digo pero me tapo la boca, él no quiere saber nada de su ex novia.
-¿Mía, Así que alguien te espera en el distrito pequeño Romeo?
-la verdad no, terminamos el año pasado, aunque esta pequeñaja intento mantenernos saliendo-responde mientras me despeina.
-ya basta, la verdad no tengo idea de lo que pasó para que decidieran terminar de veras, pero si no quieres decirme no me digas.
-tienes razón, no quiero decirte.
-no hablaba enserio.
-pero yo sí.
-vamos, dime por favor, apuesto que puedo arreglarlo, ella aún no te supera.
-no.
-dime.
-no.
-dime-le digo mientras lo tiro al piso, el me sujeta de modo que caigo encima suyo y aprovecho para hacerle cosquillas.- ¡dime!
-no-dice riéndose, pero algo en su voz me alarma-además que lo arregles no servirá de nada porque en unas semanas estaré muerto.
Esas palabras me paralizan y me recuerdan la pregunta que me ha estado comiendo por dentro ¿entonces por qué se presentó voluntario si no cree poder ganar? No puedo evitarlo y susurro la pregunta.
-ya te dije, es mejor que no lo sepas, bueno ya no tengo hambre, te veo mañana en el desfile.
Noto como me aparta con cuidado, se levanta y se va, aunque  yo me quedo en el piso con la pregunta comiéndome por dentro. ¿Por qué? ¿Por qué? Aun no lo entiendo. Effie me ayuda a levantarme y luego de darme las buenas noches vuelvo a mi compartimiento. Me pongo un camisón blanco y me tiro en la cama quedándome dormida.
Voy caminando por el tren, hasta que llego al comedor, entonces me quedo parada mirando por una de las ventanas, sigo sin entender nada de lo que sucede, noto como alguien me abraza por detrás y me da un beso en la mejilla, una voz que no logro reconocer, tal vez por el sueño, no lo sé, me susurra un te quiero, supongo que estoy soñando, es la única explicación que se me ocurre, la persona detrás de mí me gira y me abraza, yo mantengo mi frente apoyada en su pecho sin poder moverme. Cuando me giró no pude darme cuenta de quién es esta persona.

Me despierto al día siguiente en la cama de mi compartimiento ¿habrá sido un sueño? No lo sé, lo único de lo que sé que estoy segura es que ahora nada puede distraerme, ahora debo entrenar para ganar los juegos junto con Daniel, al llegar me encargaré de volver a juntarlo con Mía.

sábado, 18 de mayo de 2013

lo siento tributos

mis queridos tributos no se que ha pasado que se me han eliminado todas las entradas, pero no se preocupen que tenía guardados los capitulos y los he vuelto a poner, quería disculparme y para compensarlos mañana al levantarme me sentaré frente al portatil y escribiré un capitulo anterior con el punto de vista de Daniel, ya que será el nuevo tributo, espero que no se hayan molestado y por favor animense a comentar los capitulos publicados de nuevo y no se molesten conmigo carita de prim triste
de paso les dejo algunas imagenes de ljdh y de los protagonistas de esta historia

Capitulo 4:una sorpresa



Mi madre entra mi habitación cuando faltan solo quince minutos para la cosecha, me quedo observándola durante algunos segundos hasta que ella me abraza.
No tengas miedosusurra— sé que no saldrás elegida— esas palabras son como una puñalada para mí, no puedo imaginar el daño tan grande que le provocaré a mi familia cuando me presente voluntaria en el lugar de Prim.
Mi madre me besa la frente y sale de mi habitación, después de cepillarme un poco el cabello bajo y sin dar una mirada a mis primos salgo la casa y en seguida me topo con Daniel, saludo a mi amigo y nos encaminamos en medio de risas hasta la plaza. Al llegar nos formamos, yo primero, me pinchan el dedo y avanzo hasta donde están las chicas de mi edad, en seguida me encuentro con Madge, tratamos de conversar animadamente hasta que vemos llegar a Katniss y a Prim, le hacemos señas a la primera para que se acerque a nosotras y entonces empieza el espectáculo, el video, Haymitch borracho, Effie se acerca  a la urna después de decir su frasecita. Entonces saca el nombre.
-Primrose Everdeen- a Katniss se le cae el alma a los pies, le hago una seña a Madge y ella le tapa la boca, nuestra amiga forcejea y no me queda mucho tiempo ya que es muy fuerte, Prim ya subió al escenario.
-me presento voluntaria como tributo-grito lo más fuerte que puedo mientras doy un paso al frente y gracias al cielo Effie logra escucharme, nunca he hablado muy alto que digamos. Effie de saltitos, Prim, Katniss, Gale, Peeta, Daniel y básicamente todos tienen una cara de asombro, subo al escenario.
-¿Cuál es tu nombre?
-Malena Rivas
-no entiendo, aquí no hay muchos voluntarios y no eres pariente de ella ¿verdad?
-tienes razón Effie, no somos parientes, pero es la hermana de una gran amiga y no voy a dejar que sufra, porque una niña de doce no creo que pueda ganar.
Se escuchan murmullos en la multitud, todos de aprobación, vale ahora toca que Effie saque el nombre de Peeta y nos llevarán al Capitolio… espera ¡cómo diablos voy a hacer que el publico quiera vernos vivos al final de los juegos, yo no soy Katniss, Peeta es mi amigo pero eso no nos conseguirá puntos ante los patrocinadores! No me doy cuenta de la escena que se está desarrollando. Vuelvo a la realidad cuando Peeta está subiendo al escenario, entonces sucede algo que no había planeado, observo como una mano se alza entre la multitud y escucho a Daniel pronunciar las mismas palabras que yo cuando la pequeña Prim subió al escenario. Lo observo atenta, tratando de imaginar por qué rayos se ofreció voluntario, él no podría ganar por sí solo, no sabe manejar armas, su resistencia es poco más que mínima y no es muy escurridizo, no le responde a Effie por qué se presentó, lo que me frustra un poco. Nuestra acompañante nos pide que nos demos la mano, obedecemos aunque no dejo de interrogarlo con la mirada, frente a las cámaras parece fuerte pero no sé que planea. Los agentes nos llevan al edificio de justicia y entonces lo sujeto del brazo.
-¿por qué…?-no consigo terminar la frase
-créeme, es mejor que no lo sepas.
-Daniel, por favor
-tranquila, tengo todo planeado, ya sabía que te ibas a ofrecer.
-¿Cómo?
-te conozco demasiado bien, ahora sé fuerte.
Solo logro asentir y los agentes, tan extrañados como el resto del distrito, nos preguntan si queremos despedirnos de nuestras familias en el mismo lugar, ambos decimos que sí casi al mismo tiempo, nos llevan a una habitación y nos sentamos a esperar. En seguida llegan mis padres y mis primos, junto con su padre y sus hermanas, ambos nos despedimos de cada uno de los que entraron y les decimos palabras tranquilizantes a los pequeños, Jenna me mira con cariño y con ¿admiración? Después de un tiempo que se nos hace corto los agentes se los llevan, me deslizo por la pared hasta el piso conteniendo a duras penas las lágrimas por una simple frase de mi primito “si no ganas no sé que voy a hacer” Daniel me da un abrazo como cuando éramos pequeños.
-tranquila, tienes los juegos ganados, Benjamín no va a sufrir.
-¿Cómo que no? No saber si un familiar o amigo tuyo seguirá vivo para el final del día para mí ya es bastante sufrimiento.
-pero imagina su alegría cuando te vuelva a ver, ahora arriba, no quiero lágrimas que necesitas patrocinadores.
-está bien.
Dicho esto llegan Katniss, Gale, Prim, Rory, Vick y Posy.
-hola pequeñajos-les digo a estos cuatro últimos, Katniss me abraza y me da las gracias, Gale me da unas palabras de apoyo, junto con un par de blasfemias dirigidas al Capitolio que logran hacerme reír.
-tranquilo que pronto va a caer.
-sí, claro-el sarcasmo en su voz se nota a diez kilómetros de distancia.
-hey ¿Quién dice que este año no van a haber un par de vencedores que les van a causar problemas?-digo mientras señalo a Daniel, todos nos echamos a reír- ahora en serio, durante la gira de la victoria voy a empezar a iniciar una rebelión.
-primero concéntrate en los juegos, así no te matan.
-muy chistoso-digo mientras salto para revolverle los cabellos, los agentes vuelven y se los llevan, por ultimo entran Madge y Peeta.
-gracias por tu ayuda-le digo a mi amiga mientras Peeta le agradece a Daniel por haberse presentado voluntario en su lugar.
-no tienes que agradecerme, solo entrena todo lo que puedas ¿vale? Y nos vemos cuando vuelvas, que aún te debo las clases de piano.
-lo recordaré.
Ambas sonreímos luego le doy un abrazo a Peeta mientras Daniel hace lo mismo con Madge, entonces debemos irnos al carro que nos llevará al tren, Effie no para de tararear el himno de Panem, yo estoy que salto por la ventana solo para dejar de escuchar la cancioncita de Effie y Daniel está aguantando a duras penas las risas mientras me observa. Al final termino leyendo algunas técnicas de mi diario que acabo de desatar de mi muslo.
Llegamos, por fin, a la estación, los periodistas no paran de tomarnos fotos con flash y estoy a punto de caerme, por suerte mi amigo me sujeta, Effie susurra algo sobre cotilleos en el Capitolio, historias románticas y creo que algo sobre farándula, siempre me ha agradado pero hoy está algo difícil de soportar, antes de salir del alcance de los flashes diviso a Mía con lágrimas en los ojos.
Subimos al tren y lo primero que observo son los decorados, al contrario que en la película, tiene un estilo rústico que me deja maravillada, Effie nos acompaña a nuestras habitaciones, lo primero que hago al entrar en la mía es quitarme el vestido y ponerme una camiseta negra holgada con un dibujo que no observo durante mucho tiempo, unos leggins grises y una chaqueta de cuero, luego busco hasta dar con unas zapatillas negras y justo cuando termino de vestirme, Effie me llama para cenar.

capitulo 3:la fogata


Mi madre me llama para cenar, me fijo que aún sujeto el arco y las flechas que hice en el bosque, dejo el arco, busco hasta encontrar un bolsito al que le corto la parde de arriba para que me sirva como carcaj donde guardo las flechas y bajo con el resto de mi familia, aparte de mi madre están sentados alrededor de la mesa mi padre y mis dos primos Jenna de veinte y Benjamín de siete, le doy un abrazo a cada uno y le digo a mi madre que esta noche iré a la pradera. Cenamos en silencio aunque apenas pruebo bocado pensando en Daniel, Gale y Katniss, Gale y Katniss pueden arreglárselas a duras penas pero ¿y Daniel? No creo que salga a cazar, no tiene tanto valor y con sus dos hermanas menores…en un momento me levanto de mi asiento, saco algo de comida la guardo en una cesta y salgo a la calle, recorro las sucias calles del distrito hasta llegar a la casa de Daniel, toco su puerta y después de unos segundos la puerta se abre y aparece mi amigo.
-te traje algo-susurro con la cabeza gacha mientras le entrego la cesta, él la acepta de mala gana.
-deberías preocuparte por ti, pero gracias ¿no te gustaría quedarte?
-me gustaría, pero mis padres solo saben que salí de la casa, ahora deben preguntarse en donde estoy metida.
-está bien, nos vemos esta tarde.
-nos vemos.
Me giro y vuelvo sobre mis pasos hasta mi casa, no hago mucho caso de mi familia, saco algo de carne de ternera y la empiezo a cocinarla, nunca he sido una muy buena cocinera pero algo se puede hacer, cuando termino miro la carne un poco frustrada, no es lo más sabroso pero hay suficiente para los cinco y sabe mejor que la carne de serpiente, una vez en un campamento tuve que probarla, admito que no sabe tan mal, vuelvo a sacar una cesta y guardo la carne en ella junto con un termo lleno de té y cinco vasos, me quedo un rato en mi habitación tirada sobre la cama hasta que el reloj de pared da las diez menos quince, entonces me cuelgo el carcaj, recojo la cesta, sujeto el arco y me encamino hasta la alambrada, al llegar están ahí Daniel, Madge y Gale, solo falta Katniss. Después de un tiempo llega nuestra amiga.
-lo siento, no podía convencer a Prim de que estaría bien, esta algo nerviosa con el tema de los juegos-nos dice
-no te preocupes, ahora vamos al bosque.
-con que al fin decidiste crear tu propio arco-me responde-, aunque nunca me dejaste darte uno de los que tengo guardados.
-es que no me gusta que la gente me regale cosas, menos mis mejores amigas.
-ya basta de hablar y vamos al bosque antes de que nos encuentren los agentes de la paz-me dice Daniel mientras me pasa un brazo sobre los hombros
-vale-respondo y le sonrío, todos pasamos por un agujero debajo de la alambrada, primero Katniss, Gale, Madge, Daniel y por último yo, nos adentramos en el bosque unos 30 metros y empiezo a recolectar madera para una fogata, Daniel se acerca y le prende fuego a las ramas usando solo un par de piedras.
-tienes que enseñarme a hacer eso.
Madge me entrega unos platos, tenedores y cuchillos que trajo y yo sirvo la carne, comemos, charlamos, nos burlamos de la gente del Capitolio, lo pasamos muy bien hasta que sale el tema de la cosecha.
-ya basta de tonterías-empieza Gale-¿Qué haremos si uno sale elegido mañana?
-lo posible por mantener a su familia mientras esté en la arena y en caso de que no gane… nos encargaremos de ayudarlos a superar el dolor y a vivir-contesta Daniel, yo miro a Madge por unos segundos, tal vez voy a morir, tal vez no sirva de mucho pero no me voy a acobardar.
-hey chicas, vuelvan
-lo siento, estaba pensando
-tú siempre estas pensando Lena
-Ay cállate Daniel
Nos quedamos sentados hasta que Madge se le ocurre la idea de que contemos historias, ella empieza, la mayoría son de antes de Panem y cosas así, me siento en el piso y sin darme cuenta apoyo la espalda en las piernas de alguien, Daniel, mi amigo me sonríe y vuelve a estar absorto en la historia, cuando falta poco para el amanecer volvemos a nuestras casas, al llegar me doy una ducha, me pongo un vestido blanco de manga larga que me llega por encima de las rodillas y ato mi diario a mis muslos, me percato en un viejo espejo que no se puede ver el pequeño cuaderno y me siento a esperar que den las dos.

capitulo 2:planes


Guardo toda la trilogía en mi mochila, me pongo un camisón de un amarillo apagado y me duermo en unos cuantos segundos. Durante la noche me vienen sueños sobre la arena, los vigilantes y en especial de Snow, la verdad no me preocupo mucho ya que una y otra vez termina muerto, al día siguiente me pongo la misma ropa de ayer, me hago una coleta, espera ¿Qué día es hoy? Reviso mi calendario, sábado, pongo los libros de la trilogía en un bolso de cuero y guardo un poco de dinero en un saquito que dejo en el primer bolsillo del bolso, salgo y entro a la panadería, compro unas cuantas galletas y hablo un rato con Peeta, después de un rato recuerdo por que vine aquí salgo a toda prisa y voy a la veta, toco la puerta de Daniel, él me abre y me sonríe.
-buenos días ¿Qué sucede?-me dice con una sonrisa.
-nada, solo quería hablar contigo un poco ¿podrías traer un cuchillo?-se nota que no entiende mucho pero entra a su casa y a los pocos segundos me entrega un cuchillo bastante grande con dientes cerca del mango, me viene muy bien para lo que quiero, tiro de Daniel hasta la alambrada y ambos pasamos por debajo,  él me queda mirando bastante rato mientras nos alejamos de la alambrada, lo que en un momento se me hace algo molesto.
-¿acaso tengo monos en la cara?-le pregunto
-no… solo que nunca pensé que tú tendrías el valor para hacer algo como esto.
-¿por?
-siempre parecías algo indefensa… débil incluso
-pues empieza a acostumbrarte, ahora al grano, tenía que hablarte sobre todo lo que va a pasar, porqué la verdad no tengo ni la menor idea de que vamos a hacer-mentira, siempre he sido una muy buena actriz- creí que sería bueno repasar los libros, así no se nos olvidará nada importante.
-tienes razón, pero no es como si nosotros fuéramos a los juegos
-quien sabe, tal vez con nuestra llegada cambió algo
-no creo.
-¿ah no? ¿y por que conozco a Katniss, Peeta y Madge si nada cambió?
-también conoces a Gale, ayer me pregunto dónde te habías metido después de clases
-más tarde hablamos de eso, ahora a leer.
Nos sentamos apoyados uno en el otro y empezamos a leer, de vez en cuando nos miramos para decir que terminamos con la pagina y la cambiamos pero el resto del tiempo, lo que es la mayor parte, lo único que se mueve son nuestros ojos, cuando ya hemos terminado los tres libros, saltándonos partes sin importancia, nos quedamos observando el bosque, unos minutos después me levanto y avanzo en busca de algún tronco caído o algo que pueda usar para tallar, en seguida me encuentro con un tronco, lo corto y empiezo a tallar un arco, no queda perfecto pero no soy un desastre, cerca hay un sauce, corto una de las ramas colgantes bastante fina y le quito la hojas, después la ato al arco, terminándolo, luego corto ramas de un abeto y empiezo a tallar flechas, por último vuelvo con Daniel.
-¿para qué quieres eso?
-podríamos encontrarnos con un perro salvaje y no quiero estar desprotegida, ahora ¿Cómo hago un carcaj?
-y me preguntas a mí, de veras que a veces imagino que no tienes muchas neuronas que digamos…
-no importa ahora cállate, también voy a practicar, puede que salga elegida, nada está claro-otra mentira.
-eso significa que yo me quedo, estás loca si crees que te dejaré sola en medio de un bosque
-que amable, por cierto te traje algo de la panadería-le comento mientras saco las galletas de mi bolso, él me sonríe y me da las gracias, aunque está un buen rato tratando de convencerme de comer yo también, entonces me doy cuenta de algo, si él vive en la veta debe estar pasando hambre, sin pedirme permiso mis labios sueltan las siguientes palabras-¿Cómo es vivir en la veta?
-ya debes imaginártelo, poca comida, mucho polvo de carbón, nada en especial…
-¿Por qué no te vas a quedar a mi casa unos días al menos?
-no te preocupes, es bastante interesante vivir ahí.
Ambos nos quedamos en silencio, no sé que se le estará pasando por la cabeza pero yo estoy todo el tiempo examinando mi plan, comprendo que no lograré nada si Katniss es capaz de ofrecerse, me pongo en pie de un salto y me voy corriendo a la casa del alcalde, estoy segura de que Madge me podrá ayudar. Al cabo de unos minutos estoy tocando a su puerta, ella me abre y nos vamos a su cuarto, para no molestar a su madre que está teniendo una de sus jaquecas.
-vale, aún no decidimos cuando te daré las clases de piano-dice ella en seguida
-creo que tendrán que esperar un poco, pero necesito que me hagas un favor
-claro
-mañana, cuando saquen el nombre de la chica necesito que le tapes la boca a Katniss
-¿por?
-sé que va a salir su hermana Prim y no podemos dejar que ella se presente voluntaria, por eso lo haré yo
-¿pero como sabes que…
-ahora eso no importa, pero ¿me ayudaras?
-claro, pero es bastante complicado que salgas viva
-ya tengo una estrategia, si es que llego a los dos finalistas
-bueno, eres bastante inteligente y tomaste clases de esgrima y arquería así que ¿Por qué no?
-supongo
-una pregunta-le digo bajando la voz-¿no te da miedo cruzar la alambrada?
Veo un brillo en sus ojos y se le forma una sonrisa
-siempre he querido cruzarla
-pues vale, hoy a las 10 ve a la alambrada ahí nos juntaremos con Daniel, Katniss y Gale
-¿con Gale? No voy a faltar
-de verdad te gusta
-si…
-Entonces nos vemos, les avisaré a los demás
Salgo de su casa y me dirijo a la veta, en el camino me topo con Daniel que me sujeta por los hombros
-¿Qué fue eso?
-nada, tranquilo, es que tenía que ver a Madge hoy… por cierto a las 10 nos vemos en la alambrada
-vale, te veo luego
Sigo caminando hasta llegar a la veta, toco a la puerta de Katniss y aparece la pequeña Prim, pensar que en un par de años podría estar muerta me produce una punzada de dolor
-hola Prim, ¿está Katniss?
-no, pero hace poco se fue a la pradera con Gale.
-gracias nos vemos luego.
Me voy a la pradera y les aviso lo que tengo planeado, luego vuelvo a mí casa y escribo algunas de las estrategias que puedo usar en mi diario.

Capitulo 1: en Panem


me despierto por culpa de la sed, típico en mí, voy al baño y lleno uno de mis vasos con agua, luego me fijo en el reloj de pared, ya casi son las siete, revuelvo mi armario en busca del uniforme pero no encuentro nada, recuerdo que hoy se podía ir con ropa de calle por lo que mi madre debe de haber lavado el uniforme, saco lo primero que encuentro me ducho y me visto, luego recojo mi mochila del piso y salgo de mi casa para pasar entre el pequeño río oculto con arboles por el que voy todos los días al colegio, una vez estaba tan perdida en mis pensamientos de camino a casa que termine aquí y seguí recto hasta llegar unas cuadras antes de llegar a mi barrio, ahora uso este lugar como un atajo que me da bastante tiempo para pensar y disfrutar de la naturaleza y el sonido del agua, hoy paso rápido para ver a Mia, mi mejor amiga, anoche me llamó casi llorando por que había recordado cuando salía ella con Daniel, otro de mis amigos, y quiero ver como está.
al llegar al edificio me topo con un hombre vestido entero de blanco, un traje de piel y con una capa, la forma en que viste me parece familiar, entonces veo colgando del edificio dos símbolos, el del Capitolio y el del Distrito 12 ¿esto es una broma? ¿o acaso es el día de hacerme pasar el mejor día de mi vida? me quedo medio embobada observando los símbolos cuando me toman del brazo y me llevan al patio, Daniel.
-¿que está sucediendo?-susurro sin poder ocultar una sonrisa.
-no tengo idea, pero es bastante grave, nadie recuerda nada de nuestras vidas, excepto por el tema de Mia ¡y deja de sonreír!
-¿de que hablas? ¿no recordar nada?
-Lena, de verdad estamos en Panem, no es una broma y creo que Madge te busca
-espera ¿sabes quien es Madge?
-el verano leí los libros, no sabes cuan fácil fue encontrarlos.
-vale pero no se si pueda reconocerla, la mayoría de los comerciantes son casi iguales.
-es la que lleva una coleta y un tipo de uniforme
-vale, voy a buscarla
-por cierto, faltan tres días para la cosecha.
-¡¿en serio!? ¿y aun Katniss no se presenta voluntaria?
-hey, relajate, a proposito creo que tambien eres su amiga
-vale, adios-le digo mientras me alegro dando saltitos del alegría y empiezo a buscar a Madge, coleta y especie de uniforme...coleta y especie de uniforme... ¡ahí! ella me hace señas y yo me acerco, es tal como me la imaginaba, sonríe y me empieza a hablar sobre darme clases de piano, según ella lo hemos estado planeado bastante, entonces me saluda un chico rubio de hombros anchos y estatura media, noto que desprende un olor a pan recien hecho, Peeta Mellark, me comenta, con una sonrisa que rebela una gran amistad, que terminó los bocetos para nuestro trabajo de historia de Panem, luego se va con un grupo de
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chicos y yo me quedo hablando con Madge, si me dicen que tambien soy amiga de Delly y Gale voy a pegar un grito de alegría que se escuchará hasta el Capitolio, suena el timbre y yo abro mi mochila para ver en uno de mis cuadernos que clase me toca ahora, matematicas, que aburrido, Daniel vuelve a llevarme con él y nos sentamos juntos, nuestros horarios son casi iguales, excepto por hoy que  la proxima hora me toca historia de Panem y a él una especie de clase sobre el carbón, eso creo, de camino me topo con Mia que apenas se digna a mirarme ¿que diablos? si eramos las mejores amigas... no me preocupo mucho y me concentro en las matematicas, cuando el libro dijo que eran basicas, de verdad eran basicas, con 16 años lo mas dificil que le han enseñado a mi clase son porcentajes, el resto del día se me pasa casi igual cuando suena el ultimo timbre me alejo casi corriendo y me subo a un arbol cerca del rio, siempre lo he hecho por lo que no se me hace dificil, me pregunto que tan bien me iría si fuera a los juegos, se bastantes de plantas ya que mi abuelo tenía una pequeña empresa de agricultura y tambien sé de primeros auxilios, ya que fuí scout, claro todo antes de empezar a vivir aquí, escucho a alguien gritarme y me caigo del arbol, Daniel, quien fue él que me gritó, me ayuda a levantarme.
-¿acaso planeabas asesinarme con eso?-le digo frotandome la cabeza, donde me golpee mas fuerte.
-lo siento, pero no es mi culpa que este siempre en otro mundo.
-vale y si se pudiera saber que haces aqui...
-tenía que hablar contigo sobre lo que está pasando, pero me imagino que el Capitolio podría estar observando, cuando leí el libro me daba esa impresion.
-¿entonces que?
-ven aquí-dice mientras jala me toma del brazo y me lleva corriendo por el distrito, llegamos a lo que obviamente es la veta y él no para hasta llegar a la alambrada, recuerdo que se escucha un sonido cuando esta´electrificada así que nos paramos a escuchar. Nada. pasamos por un agujero y nos adentramos en el bosque.
-supongo que Katniss no te dijo done tiene escondido alguno de sus arcos...
-si tuvieras algo de sentido común comprenderías que esas cosas no se dicen, pero tal vez pueda hacer uno, en los scouts aprendí a tallar y tambien he tomado unas clases de arquería, asi como de esgrima.
-si tu fueras a los juegos estoy seguro de que Cato estaría perdido.
-¿que se supone que ibas a decirme?
-mas que decirte algo quería que hablaramos de lo que esta´pasando.
-no hay mucho de que hablar, sabemos que estamos en Panem pero no sé que es tanimportante, solo cuidarnos el proximo año de Thread y la ultima noche del vasallaje podriamos traer a Madge y a la familia de Peeta-al decir esto me soy cuenta de que no podré hacer eso, siempre quise cambiar lo que sufrío Katniss mientras leía los libros, y ahora tengo la oportunidad.
-Lena, despierta ¿pasa algo?
-nada, nada, solo estoy algo confundida por lo que esta´pasando creo que será mejor ir a casa.
-vives junto a la panadería, a la derecha y si me necesitas yo vivo dos casas antes de la alambrada.
-vale
me voy corriendo a casa y descubro que es la tienda de dulces, aunque veo a mi madre ordenando la tienda, supongo que mi casa debe estar dentro, abro la puerta, saludo a mi madre y veo a traves de una puerta medio abierta mi habitacion, en una repisa encuentro todos mis libros, incluyendo los que hablan de todo lo que está por suceder, leo toda la parte de la arena en un par de horas, ya sé que voy a hacer, si tengo el valor...